Foto: Cezar Alves/ Mossoró Por Guilherme Queiroz Silva La política federal para el control de la población carcelaria en el estado de São Paulo, Brasil, sufrió un drástico cambio durante el inicio de los años 90 después de la Masacre del Carandiru. El episodio se produjo en una cárcel de la capital paulista en 1992, donde un batallón de la policía militar fue llamada para contener una rebelión dentro de lo que era, en la época, la mayor casa de carcelazo de América Latina. Al final, el caso acabó con un saldo de al menos 111 muertos y fotos que marcan la historia brasileña, revelando la negligencia con la vida, ejecuciones sumarias y cuerpos jugados en el patio del presidio. Después de la repercusión internacional del episodio, el gobierno del estado cambió su política de encarcelamiento, dando más espacio a los activistas de los derechos humanos, y también ampliando la política de encarcelamiento, dando inicio al llamado encarcelamiento masivo. En respuesta a todo ello, los ...